Sospechado desde hace mucho tiempo,parece que esto ha sido confirmado por un 'paper' en Astronomy and
Astrophysics con el título “¿Existe una influencia planetaria sobre la
actividad solar?”, por Abreu et al., publicado el 22 de octubre 2012.


Tomado de las secciones Discusión y Conclusiones del 'paper':"La
excelente concordancia entre los efectos de la marea planetaria
actuando sobre la “tacoclina” y la actividad magnética solar es
sor-prendente porque hasta ahora el acoplamiento de la marea ha sido
considerada despreciable. En el Apéndice A mostramos que la posibilidad
de una coincidencia accidental puede ser desechada. Por lo tanto
suge-rimos tiene lugar una modulación planetaria de la actividad solar
en escalas multidecadales y centenarias."

Nota de FAEC: La tacoclina es la zona de
transición del Sol entre la zona interior radiativa y la zona de
convección que le rodea rotando de manera diferencial. La tacoclina se
halla a unos dos tercios en radio del centro del Sol. Este cambio de
comportamiento provoca una gran cizalladura, ya que la rotación cambia
muy rápidamente entre el interior radiativo que gira como un sólido
rígido, posiblemen-te debido a un campo fósil, y el exterior convectivo
que presenta una rotación diferencial con los polos rotando más
lentamente que las regiones ecuatoriales.De [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo].






La idea de que los movimientos planetarios podrían influenciar a la
actividad solar parece haber sido iniciada por Rudolf Wolf en la década
de 1850. Mientras que consideraciones de la energía muestran claramente
que los plane-tas no pueden ser la causa directa de la actividad
solar, ellos pueden perturbar a la dínamo solar. Los autores notan que
los actuales modelos de la dínamo solar son incapaces de explicar las
periodicidades en la actividad solar tales como los ciclos de 88 años
(Gleissberg); 104 años, 150 años, 208 años (deVries), 506 años, 1000
años (Eddy), y 2200 (Halstatt). Ellos adoptaron una visión diferente al
considerar a los planetas y a la dínamo solar como dos débiles
sistemas no lineales débilmente acoplados.De manera específica, los
autores al torque (o par) planetario en la tacolina.

La tacoclina de sol es una línea de cizallamiento que representa una
aguda transición entre dos nítidos regímenes rotatorios: la
diferenciada zona rotatoria de convección y el casi rígido rotatorio
interior radiativo. La tacoclina juega un rol fundamental en la
generación y almacenamiento del flujo magnético toroidal que
eventualmente da nacimientos a las regiones activas del sol.Un torque o
par de marea es ejercido en una pequeña región cercana a la tacoclina
debido a la frecuencia de flota-ción originada por la zona de
convección que se iguala al período de la marea. Se piensa que la
tacoclina no es esférica –ya sea un esferoide en forma melón u “oblado”,
en forma de zapallo o calabaza. El modelo de los autores describe
torques planetarios actuando sobre una tacoclina no esférica.La Figura 5
de 'paper' muestra al registro 10Be, mostrado como un potencial de
modulación, y al torque planetario en el dominio de la frecuencia:






Figura 5: Comparación entre la actividad solar y el par planetario en el domino de la frecuencia.

El panel a es el espectro Fourier de la actividad solar cuantificada por
la modulación solar potencial. El panel b es el espectro de Fourier de
promedio anual del módulo de torsión. El espectro muestra picos
significativos con periodicidades muy similares: Los ciclos de 88 años
de Gleissberg y el de 208 años de deVries son los más prominentes, pero
también se ven periodicidades alrededor de los 104, 150 y 506 años.



La concordancia entre la teoría y la evidencia física es muy, muy
buena. Tal como lo expresa el autor, “hay una evidencia de alta
significancia estadística para una relación causal entre el espectro de
poder del par planetario sobre el sol y la actividad magnética
observada en la superficie del sol, derivada de radionúclidos
cosmogénicos.” Ellos proponen también un mecanismo plausible que es que
la tacolcina, jugando un rol en el proceso de la dínamo solar, es una
capa de fuerte cizallamiento que coincide más o menos con la capa de
convección en exceso en el fondo de la zona de convección. Se piensa
que la capa de convección excesiva es crucial para el almacenamiento y
la amplificación de los tubos de flujo magnético que eventualmente
hacen erupción en la fotosfera solar para formar las regiones
magnéticas.

Las pequeñas variaciones en la estratificación de la zona de erupción
excesiva “de alrededor de -10-4 podría decidir si un tubo de flujo se
vuelve inestable a 2 x 10-4 G o a 10-5 G. Esto hace una gran diferencia,
porque los tubos de flujo que no llegan a una potencia cercana a los
10-5 antes de ingresar a la zona de convección no pueden llegar a la
superficie del sol como una estructura coherente y por ende no pueden
formar manchas de sol.” Esto suena como una explicación para el efecto
de Livingstone y Penn de manchas solares des-vanecientes.La Figura A.1
del paper también muestra la muy buena correlación entre los
radionúclidos cosmogénicos del período 300-9400 años antes de hoy y el
resultado del modelo:



Panel superior: 10Be del cilindro de hielo GRIP en Groenlandia.
Panel medio superior: registro de la modulación solar derivado del registro INTCAL09
Panel medio inferior: registro de la modulación solar basado en
el registro 10Be de GRIP (Groenlandia y Drowning Maud Land (Antártida) y
la tasa de producción de 14C
Panel inferior: Torque calculado basado en las posiciones
planetariasSi el torque planetario modula a la actividad solar, ¿la
actividad solar modula a su vez al clima de la Tierra? Echemos una
mirada a lo que el registro 10Be nos está diciendo. Este es el registro
Dye 3 de Groenlandia:




Bajo nivel de Berilio y por ello una baja actividad solar. Lo que
también está diciendo es que la ruptura al Período Cálido Moderno está
asociado con niveles de radionúclidos mucho más bajos. Hay un mecanismo
solar que explica al calentamiento del Siglo 20. También puede
observarse en el registro de las temperaturas de la Inglaterra Central
como se muestra en la siguiente figura:




Conclusión; Este paper es un gran avance en
nuestra comprensión de cómo la actividad solar es modulada y a su vez
afecta al clima de la Tierra. Puede esperarse que el torque planetario
seguirá progresando hasta ser una herramienta muy útil para la
predicción del clima –para cientos de años en anticipación.

Referencia; J.A. Abreu, J. Beer, A.
Ferriz-Mas, K.G. McCracken, and F. Steinhilber, Is there a planetary
influence on solar activity?” Astronomy and Astrophysics, October 22,
2012

Gracias a Geoff Sharp, el paper completo puede ser descargado [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo].


http://wattsupwiththat.com


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