MUNDOALERTA . LAS NOTICIAS MAS DESTACADAS DEL MUNDO
Foro informativo a nivel MUNDIAL...
Porque entre todos.. hacemos la noticia.

Seguimiento de anomalías en nuestro entorno. Terremotos, volcanes, política, guerras, ciencia, pseudociéncia.. Seguimiento sobre el Estado Islámico ISIS.

Entra y forma parte de esta comunidad con casi 20.000 usuarios.

Regístrate y tendrás acceso a toda la información


Unirse al foro, es rápido y fácil

MUNDOALERTA . LAS NOTICIAS MAS DESTACADAS DEL MUNDO
Foro informativo a nivel MUNDIAL...
Porque entre todos.. hacemos la noticia.

Seguimiento de anomalías en nuestro entorno. Terremotos, volcanes, política, guerras, ciencia, pseudociéncia.. Seguimiento sobre el Estado Islámico ISIS.

Entra y forma parte de esta comunidad con casi 20.000 usuarios.

Regístrate y tendrás acceso a toda la información
MUNDOALERTA . LAS NOTICIAS MAS DESTACADAS DEL MUNDO
¿Quieres reaccionar a este mensaje? Regístrate en el foro con unos pocos clics o inicia sesión para continuar.

Desarrollo y consolidación del mito del diablo

Ir abajo

Desarrollo y consolidación del mito del diablo Empty Desarrollo y consolidación del mito del diablo

Mensaje por lilian Miér Ene 09, 2013 2:49 am

Desarrollo y consolidación del mito del diablo








Posted on 2013/01/08 by Eloy Caballero







Desarrollo y consolidación del mito del diablo El-mito-del-diablo-serie1
El mito del diablo

  • El nacimiento del mito del diablo
  • Desarrollo y consolidación del mito del diablo
Cruzadas, cátaros y cultos a la fertilidad


Desarrollo y consolidación del mito del diablo Desarrollo-Consolidacion-Mito-Diablo-Small-300x221Capricornio, Pan, las brujas y el nuevo Satán

El fenómeno de las cruzadas facilitó el
contacto con algunas corrientes místicas y espirituales de la antigüedad
que no habían desaparecido del todo en Oriente, entre ellas la del
neoplatonismo cristianizado con posos de gnosticismo, que separaba lo
espiritual-bueno de lo material-malo, y distinguía entre el dios
creador-bueno y el dios hacedor-malo (a imagen del demiurgo platónico).

Una buena muestra de estas tendencias
era la herejía cátara, albigense o de los “buenos cristianos” que a
mediados del siglo XII ya se había extendido por gran parte de Europa,
proponiendo una forma de vida basada en la citada dualidad alma-cuerpo,
espíritu-materia, dios-satán. Los cátaros practicaban un ascetismo vital
y una pureza espiritual claramente incompatibles con la suntuosidad
terrenal del acomodado poder católico. Además se resistían a aceptar la
autoridad de Roma y en sus comunidades las mujeres contaban igual que
los hombres, lo que sin duda sacaba de quicio a la “nomenklatura” en San
Pedro.

El cisma parecía inevitable y la iglesia reaccionó (Papa Lucio III, año 1184) creando la Santa Inquisición
para perseguir y exterminar a los cátaros hasta su completa
aniquilación. La Inquisición fue un éxito rotundo y con despiadada
crueldad borró del mapa con eficacia ejemplar a los cátaros.
Especialmente infame fue el caso de la ciudad francesa de Beziers,
en la que el perezoso legado papal, Arnaud de Amary, ante el fastidio
que suponía investigar, interrogar y dilucidar quién era cátaro y quién
no, optó por una matanza indiscriminada con la excusa:

“Matadlos a todos, que el Señor ya sabrá reconocer a los suyos”.

Fe, Inquisición y terror


La puesta en marcha de la Inquisición y
el largo y penoso proceso del genocidio cátaro, supuso la formalización
de este nuevo estilo de persecución de la herejía y ayudó a la
configuración de un cuerpo de personal eclesial con vocación para el
acoso que se volcó en cuerpo y alma en la ejecución de las tareas de
tortura y masacre.

La bula fundacional de la Inquisición,
combinada con la superstición y la ignorancia eran una invitación a la
denuncia falsa. Valga como ejemplo este extracto:

“Cualquier arzobispo u obispo, por
sí o por su archidiácono o por otras personas honestas e idóneas, una o
dos veces al año, inspeccione las parroquias en las que se sospeche que
habitan herejes; y allí obligue a tres o más varones de buena fama, o si
pareciese necesario a toda la vecindad, a que bajo juramento indiquen
al obispo o al archidiácono si conocen allí herejes, o a algunos que
celebren reuniones ocultas o se aparten de la vida, las costumbres o el
trato común de los fieles”


Brujas, cabras y gatos negros


Exterminado el “catarismo” urbano, la
inercia del movimiento, la excusa de acabar también con los cátaros
rústicos y la necesidad de mantener ocupado al nuevo cuerpo ejecutor,
llevó a los tribunales inquisitoriales a la espesura de las zonas
rurales, donde se toparon con un panorama desconcertante. Allí existían
restos más que evidentes de los viejos cultos paganos e incluso de
cultos a la fertilidad (en sentido amplio: tierras, ganado, mujeres)
cuya antigüedad se perdía en la noche de los tiempos.

Debió de ser sorprendente para los
clérigos, donceles en teoría, oír que las mujeres jóvenes se desnudaban y
bailaban a la luz de la luna mientras los hombres brindaban con vino
nuevo y después copulaban con ellas bajo las instrucciones de una vieja
comadrona que presidía la orgía junto a un macho cabrío.

La escolástica y el cilicio no incluían
lecciones sobre los favores de la diosa Venus, ni sobre los honores que
los varones rendían a Baco, ni sobre la necesidad de que el dios Pan (o Capricornio-Saturno en tradiciones aún más remotas) estuviera presente, todo ello con el fin único de lograr la fertilidad.

No. Lo que para los aldeanos era una
celebración festiva y un canto a la vida, para los frailes era un
desenfreno lúbrico imperdonable y una obra del maligno. Las confesiones
bajo tortura convergieron rápidamente a los tópicos rutinarios: diablo
con patas de cabra y cuernos, gatos negros, escobas y orgías a la luz de
la luna.

El diablo ambicioso pero inexperto del
Nuevo Testamento salió de la cruzada albigense como maligno todopoderoso
cuyos adoradores en la Tierra efectuaban rituales y tomaban los
símbolos heredados de los antiguos cultos a la fertilidad a través del
tamiz del miedo a las torturas.

Una idea utilitaria del infierno



Con la llegada del Renacimiento, muchos
intelectuales y artistas cristianos se hicieron conscientes de la
desvergüenza y la falsedad de estas patrañas. Pero como la salvación
postrera del alma seguía siendo el valor por excelencia en la vida del
individuo, la mayoría no dudó en poner su creatividad al servicio de la
amalgama de jerarquías eclesiásticas, económicas y políticas que los
patrocinaban y ofrecer todo tipo de detalles tremendistas al pintar los
horrores de un lugar en el que parece que habían estado: fuego, azufre,
alimañas, hervores, auto canibalismo, aplastamiento perpetuo.

Y es que entre la élite cristiana la
mentira del infierno se consideró durante mucho tiempo como un eficaz
elemento disuasorio contra el pecado y por extensión contra el delito en
general. Ahora bien, esto no tenía por qué extenderse a las clases
cultas. Martín Lutero (1483-1546),
el fundador de la fe protestante, proponía hablar del diablo solamente
con personas de fe sencilla, lo cual muestra el concepto claramente
utilitario que todas las ramas cristianas tenían del mito del diablo, a
modo de teoría de la doble verdad.

Crueldad y teología


La teología de Santo Tomás de Aquino (1224-1274),
inspiradora en tantos campos del saber, es también la responsable del
máximo refinamiento en la concepción amedrentadora y cruel del infierno.
Según Tomás, no sólo los condenados al infierno sufren lo indecible,
sino que uno de los disfrutes que ofrece el cielo a los salvados es
precisamente la contemplación de estos sufrimientos.

Esta concepción tomista del cielo como
lugar en el que los teóricamente buenos disfrutan mediante el voyeurismo
sádico necesita, sin duda, una urgente revisión teológica, o lo que
sea.

Pero la leyenda del diablo, al que hemos
visto nacer de la imaginación, crecer con el miedo y consolidarse con
la utilidad práctica se ha convertido hoy en un mito prevalente cuya
importancia en la época moderna analizaremos en el próximo artículo de
la serie. No te lo pierdas.

Desarrollo y consolidación del mito del diablo Standard-72

Series Navigation<< El nacimiento del mito del diabloArtículos relacionados:




Tomás de Aquino, Aristóteles y el final de la edad oscura

El nacimiento del mito del diablo















[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]
lilian
lilian
Moderador Global
Moderador Global


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.